viernes, 6 de septiembre de 2013

RELATO HETERO - MADRE , ESPOSA Y .... ANSIOSA DE SEXO

                        MADRE , ESPOSA Y .... ANSIOSA DE SEXO



Lalo , mi marido y Paco, el esposo de Verónica han llevado a los críos al cole y al jardín. Hace un frío de cagarse, la ola polar ha caído sobre Buenos Aires, a mi me gusta el calor. Ando congelada y eso que siempre llevo un body de los que me regaló mi cuñada, uno de esos que te cubre todo el cuerpo como segunda piel, con aperturas en los bajos para que no tengas que sacártelo ni para orinar ni defecar. Los hay que tienen también agujeros para dejar fuera las lolas y otros con sus aros para que te las sujeten bien, como si fuera un corpiño. Cuando salgo, me pongo encima un pulover, un pantalón de corderoy y botines y una campera de cuero y a pesar de eso me hielo en la calle.
Estoy vestida con uno de los que te levantan las tetas, me miro en el espejo, la verdad es que estoy aceptáblemente buena para tener dos hijos y acercarme a los 37. Pongo la pava, hago mate y me siento a escribir. Ya he leído la prensa.
He acabado los relatos para este Ejercicio, y ando con una historia larga de la vida sexual de un matrimonio. Hanibal me pidió algo sobre una pareja estable y que fuera romántico, estoy en ello, pero tengo que buscar datos para ambientarla en la época (años 70- 200X), además me sale largo, no sé si dividirlo en dos partes. Saco cosas de la vida de mis suegros pero me cuesta...
Mi marido anda caliente estos días, hacemos el amor por la noche y jodemos por la mañana, y distingo porque a la noche el polvo es cuidado, mimoso y por la mañana es un desahogo salvaje. No está mal para un cuarentón. Hoy sin ir más lejos, al despertarse la tenía gorda y dura, bien empalmada, con voz mandona me ha pedido: “Hazme una mamada”. Me he aplicado con esmero, la he agarrado por la base, me la he metido en la boca, y taca taca hasta que le ha saltado la leche. Sin acabar de tragármela le he besado y pasado parte de su semen, para que sepa a que sabe su secreción íntima
Cuando se enteró de mi historia con Vero, me dio unos pocos consejos:
a) Que no se entere su marido.
b) Que no me enganche con ella. Dada mi bisexualidad , que ejerzo en contadas ocasiones, tengo el riesgo de volverme una lesbiadicta y más con una hembra como Verónica.
c) Que disfrute.
Así es mi marido, abierto pero controlador, me encanta.
Me toco un poco la conchita, la tengo al aire, sentada en una toalla, delante de la compu. La verdad es que tengo ganas de marcha erótica. Eso de ser madre lleva mucho tiempo y no nos deja viajar como lo hacíamos antes. En los viajes surgen aventuras, situaciones de morbo, sobre todo cuando vas a sitios que no te conoce nadie. Llevo demasiado tiempo de mamá ejemplar.
Mis dedos me están dando gusto. Busco un relato que me caliente, busco en intercambios, ojeo varios, mi conejito está más y más húmedo. Nosotros sólo lo hemos hecho dos veces, con un venezolano ESPECTACULAR y su mujer, una negrita divina y otra con un uruguayo perverso y una española más golfa que las gallinas. La verdad es que lo pase bien.
A mi me encanta jugar, calentar, soy una calientapollas, lo reconozco. A Emilio, un amigo de mi marido, le pongo a mil cada vez que nos juntamos los matrimonios. Es delicioso excitarle, dejarse tocar, lo tiene que hacer disimulando, para que yo no me de cuenta, pero me doy , y salgo mojada de sentir su deseo acumulado. Luego en casa follo con mi marido como la más perversa de las mujeres. Estos días hemos coincidido en casa de Vero, han venido a ver al recién nacido.
Al cabrón se le iban los ojos detrás de los pechos de la madre y de mis piernas, yo llevaba una mini de cuero y medias negras. La verdad es que le dejé ver el liguero. Aprovechó cuando se despidió para abrazarme y tocarme, como si no viniera a cuento, la cola. Yo , con cara de ingenua , me dejé hacer.
Quiero que la pajita dure, descanso, echo un pucho y me doy al mate. Estoy caliente , caliente, tanto que no me he dado cuenta cómo ha pasado el tiempo. Suena el teléfono. Es Vero que me espera en el gimnasio.
Hace tres meses han habilitado un pequeño gimnasio en el edificio, viene bien, pues sin salir y sin que te cueste, te puedes poner en forma. Yo no soy muy aficionada, pero al tenerlo tan fácil, bajo de vez en cuando. Ahora con Vero postparto, queriendo recuperar figura, la acompaño todos los días. Me ayuda a mejorar el cuerpo.
Me entra la duda , acabo la pajita o bajo caliente. Decido lo segundo, me pongo un chandal encima, me calzo unas chanclas y tomo el ascensor.
Verónica está haciendo pecho y espalda, el niño en la sillita, es un espectáculo ver como se le mueven los melones. Ahora debe llegar a 110 de talla. Nos besamos en la boca con picardía, las dos tenemos en la mente la noche que pasamos juntas, fue una delicia de placer y sexo.
El ejercicio con aparatos ayuda a liberar tensiones, durante un buen rato nos dedicamos a machacarnos. Es la hora de ir a buscar a los críos. La acompaño a su departamento, está encima del mío. Me deja un plumas, me viene grande pero voy tarde, salgo a los rajes, llego apenas unos minutos antes de que salga mi hijo, su colegio está a cinco cuadras, juntos vamos a buscar a los más pequeños. Me los dan y los cuatro de la mano hacemos la cuadra que hay hasta casa. Vero nos espera con la mesa puesta, ha preparado espaguetis a la boloñesa, a los peques les encanta. Les da de comer, mientras yo hago una ensalada con atún, tomate, palta, cebolla, lechuga y huevo duro. Yo tengo que mantener la línea y mi amiga recuperarla. Los niños están cansados, los más pequeños se acuestan y se quedan planchados. El mío,mayor se tumba en el sofá leyendo Noticias, no sé que entenderá, pero necesita leer algo antes de dormirse, a los pocos minutos, está en el mejor de los sueños.
Nosotras almorzamos tranquilas, bebemos cerveza, es bueno para las lactantes. Yo me preparo un café, cuando vuelvo mi amiga , teta en ristre , está dando de mamar al bebé. El ver esas tetas dando alimento es una de las maravillas de la creación, pienso que con esos senos si cría al niño a biberón , es para que odie a su madre toda la vida. Ese pensar con catorce años, cuando se despunta la sexualidad: ESAS UBRES LAS CHUPÉ YO, tiene que dejarte satisfecho y con un aire de superioridad ante todos tus amigos.
Vero se da cuenta de lo que pienso, y me hace un gesto obsceno, indicando que le hace cubanas a su marido- “Le encanta. Eso y esto”- simula una mamada. No podemos hablar tranquilas con mi hijo durmiendo en la habitación.
-“Bajo , me echo un pucho, acá no tengo , me ducho, me cambio y vuelvo para llevar a las fieras a las actividades”- Me apetece fumar y la visión de las lolas de Vero me han puesto nerviosa y caliente.
- “No hace falta que vayas a tu casa. En la cocina hay Luckys de mi marido que fuma ahí para no ahumar al bebé. Te puedes duchar acá. Te dejo una remera y una tanga, con unas medias de lana y mis botas que te van, yo uso el 38 y vos el 37, más el plumas, sexy no irás pero ...irás. Por favor, no me dejas sola con las fieras”-
Era un buen razonamiento al que no me puedo negar. Así que voy a la cocina, me fumo un cigarrillo con la ventana abierta y con un beso la dejo camino del baño. Me desnudo, pongo el agua al máximo de calor, luego tanteo hasta la temperatura ideal, entro en la bañadera. Tomo la alcachofa, no quiero mojarme el pelo, dejo que el chorro tibio me llegue a la piel. Me doy cuenta que no estoy sola. Verónica ha entrado con una remera, una tanga y unas medias de lana en la mano.
-“ Deja que te ayude.”- su voz tiene un tono insinuante y lujurioso.
-“Soy toda tuya.”- me doy vuelta quedando frente a ella y tendiendo la ducha, mientras la miro a los ojos con mi aire más perverso. Se enjabona la mano derecha mientras sigue regándome, y luego pone la mano en mi vientre. Me acaricia suavemente la cintura y la pelvis, me giro. Los dedos recorren la espalda, levanto un brazo, lo va lavando y enjuagando. Luego repite la operación con el otro. Tengo los pezones erguidos y duros, estoy muy excitada, ella me sonríe cuando posa su palma en mi seno derecho. El placer me va inundando, sentir su roce, jugando conmigo, haciendo que me caliente, me trastorna. Me muerdo los labios cuando ataca mi pecho izquierdo. Deja la mano quieta , sé que nota como late mi corazón agitado.
Me guiña un ojo, abro las piernas, los dedos ascienden por mis muslos, estoy empapada. Dirige el chorro a mi monte de venus depilado, me abro más, cuando dirige el agua a la concha.
-“Verdad que la niña quiere que su amiguita siga ….”- me esta mirando con una sonrisa malvada curvando sus labios que la punta de la lengua humedece. No digo nada, estoy entregada, el índice camina por el valle de mis nalgas una y otra vez. Se detiene en el orto, rodea el esfínter masajeándolo, gimo un poco, y doy un ligero aayyy cuando lo introduce en mi puerta oscura. Dentro, casi fuera, recto , ligeramente corvado, está un rato, yo me derrito. Cuando lo saca, se lo lava, yo espero parada, ansiosa, como una perrita que sabe que la van a mimar.
Cambia la alcachofa de mano. - “Soy ambidiestra , no vaya a ser que te infecte cuando …. te haga esto”- Me clava dos dedos en mi sexo que los recibe gustoso, después tres, los mueve en el principio de mi vagina. Con el meñique y el pulgar acaricia mis labios íntimos
Me dejo llevar, estoy en su manos expertas, que me hacen gozar. Sale de mí, suspiro. Me levanta el monte de venus y hace que mi clítoris endurecido por la lujuria que de al aire. Dirige el agua hacia él.
Es maravilloso, yo me pellizco los pezones, quiero repartir mis sentidos inundados de placer. Ella sigue, sé que me voy a venir, la miro a los ojos. Deseo entregarme, aguanto con ellos abiertos mientras me llegan las olas del orgasmo. Tiene una sonrisa malvada, de dominadora, de dueña de mi cuerpo, yo disfruto hasta que acabo.
-“ Ves , ¿ como era mejor que te ducharas acá?”-
Salgo y me envuelvo en la toalla, me deja sola. Me visto, la tanga me viene, la remera enorme, las medias bien, encima el chandal. Está sentada en el salón con un vaso de leche.
-“ ¿ Te ha gustado?. En nuestra primera vez, vos llevaste la iniciativa, ahora me tocaba a mí. Habrá que repetirlo, será nuestro secreto. ….Anda, ve a la cocina y fúmate un pucho que como dice mi marido , el pitillo de después sabe a gloria”-
La obedezco, me doy cuenta que mis miedos, mis angustias, mi no saber qué hacer se han resuelto. Las dos queremos lo mismo.
Cuando vuelvo mi hijo se ha despertado, le pongo TCM, le queremos habituar al cine clásico. Son casi las cuatro, los dos enanos salen del cuarto , están de buen humor. Hay que ponerse en marcha. En quince minutos estoy con ellos en la calle a llevarlos a los talleres. Los pequeños a oír inglés e intentar chapurrearlo. El mayor a pintura.
Por la tarde les hemos metido en clases al lado de casa. A los menores inglés, al más grande a judo y pintura. No le apetecía inglés, lo entiende, el año que viene le va a tocar intensivo. Queremos ir a pasar unas semanas a Inglaterra, va a ser el incentivo para que se meta de cabeza en ese idioma.
Mientras están en clase , vuelvo a casa, me pongo un body, este don las tetas al aire, un pulover de vicuña ,el pantalón de corderoy y me fumo dos luckys , tranquila mientras le doy al mate frío, casi un tereré y leo un poco de la última de Lorenzo Silva y su pareja de guardias civiles.
Les voy a buscar, dejo a su hijo con Vero, aprovechamos para besarnos en la boca en un momento que no están los niños, al despedirnos un piquito, bajo a mi departamento con los míos y …. labores propia de madre.
Llama mi marido, viene a cenar pero tarde , se va a quedar tomando una copa con unos posibles clientes.
Baño a la pequeña, el mayor quiere hacerlo solo, no se lava muy bien , pero indica que busca la autosuficiencia. Les preparo la cena, hamburguesa con fritas para la niña, dos bifes de lomo para el chaval, bebida : leche. Me voy a contar un cuento a mi bebita, mi hijo en su cuarto lee a Twain.
Duermen las fieras, mi chico no ha llegado.... ¿ No se habrá ido de joda?
Que los clientes pueden ser muy puteros. Me preparo un gin tonic, suena el teléfono. Lalo que cene, que él está picando algo. ...Será cabrón....Me hafo un sandwich de lomo, y preparo otro gin tonic......Me fumo un pucho....luego otro...
Decido ponerme a leer....no me concentro y eso que la novela es entretenida como todas las de ese autor. Pongo la calefacción un poco más alta, me voy a la cama con el ebook y otra copa. Me tumbo con el body sobre las sábanas....
Oigo la puerta, me hago la dormida, pero no cierro los ojos del todo para poder ver a mi marido, se desnuda, al dejar el pantalón en el galán hace ruido. Hago que me despierto.
-“ Es un poco tarde, ¿ has estado de copas y ….putitas?”- - “ Sí, cielo. Hemos picado un poco de embutidos y quesos con cerveza y luego hemos pasado por un puticlub”- - “¿ Y?”- -”Las había buenísimas, allí he dejado a mis acompañantes. Y he vuelto a mi dulce hogar o cárcel”- - “Sabes que sos un pedazo de cabrón, vos de niñas y yo con los niños”- - “ Te voy a confesar algo para enfadarte más...una rubita , jovencita , me ha metido mano, intentando que me quedara con ella”- Hago que me enfado, apoyándome en el codo. Se ha desnudado del todo y se está tocando la polla mientras me mira. Me levanto, le empujo para que caiga en la cama. - “Pedazo de cabrón , vas a saber lo que es bueno”- me espera tumbado, me paro sobre la cama y me empalo en su verga dura. Se desliza despacio, muy a fondo y casi fuera de mi lubricada vagina con mis subidas y bajadas. - “¿ Crees que un marido puede andar de picaflor con una hembra como yo en casa?. Sos un cabronazo....”- y me clavo hasta que los labios de mi concha se empotran en su pelvis.
- “La más puta la tengo en casa. ¡ Muévete , gatita!”- Y lo hago, adelante y atrás, círculos, lentos , rápidos, cortos , largos, y jugando con los músculos de mi vagina en un apriete y desapriete ( para algo valen las bolas chinas) . Me acaricio los pezones erectos, con la mano derecha hago que el clítoris roce directamente con su vello, sigo en la danza sexual del acoplamiento. - “ Putita, ¡Sácame toda la leche!”- y lo hago mientras me vengo yo también. Nos quedamos abrazados, sé que debería lavarme, pero no tengo ganas, prefiero sentirle a mi lado. - “ ¿ Un poco borracha o enfadada?”- - “Un poco borracha y ...cachonda.”-

RELATO HETERO - MI PRIMERA VEZ EN 3° DE SEGUNDARIA

                     MI PRIMERA VEZ EN 3° DE SEGUNDARIA

La historia es real me lo conto una amiga , solo cambie los nombres para protegerla y a los que integran este relato.

Era el mes de mayo de 1985 yo iba en tercero de secundaria, vivía en ese entonces por el parque de Popotla. Me llamo Karla y en ese tiempo andaba con un niño de mi escuela el cual era mi mejor amigo, Juan paso a ser mi novio solo por no dejar que otra anduviera con el, nuestra relación era buena, venia a mi casa y yo a la de el, salíamos al cine a cotorrear con nuestros demás amigos, su hermana era novia de Paco otro amigo en común y a veces los cuatro nos reuníamos en mi casa para ya saben… empezar platicando y terminar fajando La hermana de Juan, María, era mayor que nosotros y era muy calentchur yo también lo era pero a los 14 años todavía trataba de ocultarlo a los demás, ella era muyyy explícita y nada penosa cuando estábamos los cuatro, siempre hablaba de sexo y sugería jugar botella de castigos que iban desde besos de 5 minutos asta meter la mano al pantalón, playera, blusa y cosas así Entre ella y mi amigo si se tocaban mas, pero Juan y yo preferíamos no ir mas allá por lo que solo nos besábamos y acariciábamos por encimita, en ese tiempo yo le hacia el aseo al departamento de mi tío, recuerdo que ya me tocaba la vagina desde antes pero por miedo (pese a que sentía rico) rápido quitaba la mano, pero un día al tenderle la cama a mi tío de abajo del colchón salió una revista en la que estaba una chica con el pene de un tipo en la boca, esa fue la primera vez creo que vi un pene tan gordo y tan grande, ya había sentido alguno al besarme con mis novios pero nunca había los había visto, eso me prendió de inmediato entre miedo y deseo comencé a ver la revista inmediatamente sentí como se mojaba mi vagina y comencé a sentir esas cosquillitas en el vientre, pronto eche a volar mi imaginación y comencé a tocarme mientras veía esas fotos de sexo explicito Comencé a sentí una sensación de calor subir y bajar mi cuerpo, sentía como que algo quería explotar en mi vientre y una vez mas el miedo, aquella culpa que se siente porque toda la vida te dicen –déjate ahí, eso es malo- al sentir que aquello venia (ahora se que era un orgasmo) me detuve, guarde la revista bajo el colchón y al estarla metiendo vi que había muchas mas revistas, de ahí en adelante las vería a diario mientras me tocaba. Claro siempre que sentía como que algo quería explotar en mi vientre una vez mas venia el miedo, –déjate ahí, eso es malo- y le paraba perdiéndome esa sensación tan rica que ahora no dejo de experimentar, mi cuerpo estaba como boiler a eso le agregamos los juegos de Paco y María. Así llegamos a Junio los últimos días de escuela muchas veces ya ni clases teníamos, Paco y María, Juan y yo seguíamos con nuestras reuniones en mi casa aprovechando que mi mamá trabajaba y mi papá había muerto 3 años antes y que mis dos hermanos siempre estaban en la calle solos en casa veíamos películas, platicábamos, jugábamos y fajábamos, claro llego el día de mi cumple yo tenia 15 pero mi fiesta me la harían meses después, entre Junio que cumplí mis 15 y Octubre mes en que me hicieron mi fiesta, perdí mi virginidad claro con Juan y con una pequeña ayuda de María y Paco, las cosas pasaron así Un día cuando llegaron a mi casa María llevaba un pantalón de mezclilla y yo traía puesta una falda y blusa estaba como siempre sola, tocaron el timbre y baje a abrir estaban ahí los tres y me dijeron que querían que fuéramos al cine, como mi mamá no estaba y no le había pedido permiso pues les dije que no podía que mejor pasaran así entonces pasaron y ya adentro empezamos la platica, estábamos en la sala, en casa la sala tenia 3 sillones tipo colonial dos individuales y uno para 4 personas Juan y yo estábamos en el de 4 personas y María y paco estaba en uno de los que eran individual, los tres sillones formaban un cuadrado por lo que los que estuvieran ahí podían verse de frente sin ningún problema, y comenzamos como siempre a platicar asta que llegamos al tema del sexo, que si se siente rico, que si se pone duro la platica fue subiendo de tono, Paco y María comenzaron a fajarse se daban unos besotes que parecía querían comerse, para no variar Paco comenzó a desabotonar el pantalón y bajarle el cierre a María para introducirle la mano y ella comenzó a gemir, Juan y yo solo veíamos acostumbrados a siempre verlos ya que siempre hacían lo mismo, Juan me tomo de la nuca y me acerco a él para que lo besara comenzamos a besarnos de repente Paco le dijo a María –vamos a hacerlo- nunca escuche la respuesta de María pero creo que asintió con la cabeza porque paco se separo de ella y se desabrocho el pantalón bajándolo a medias nalgas María comenzó a meterse el pene de Paco a la boca y chapárselo, eso estaba yendo mas allá de lo normal nunca habían echo eso frente a nosotros Paco le bajo los pantalones a María ella abrió las piernas, el se hinco, no veíamos como entraba el pene en la vagina de María pues solo veíamos a Paco por atrás moviéndose pero si escuchábamos como María jadeaba y ese sonido que hace un pene entrando y saliendo de una vagina súper húmeda. Yo estaba que ardía al escuchar esos sonidos tan excitantes mi vagina comenzó a humedecerse también, por unos segundos Juan y yo nos quedamos viendo a su hermana coger con nuestro amigo ahí frente a nosotros, Juan me siguió besando yo cerré los ojos y me deje llevar no sabia que hacer a los 15 años no tenia ninguna experiencia, en las revistas de mi tío solo eran fotos nunca tuvieron las revistas movimiento y ahí estábamos oyendo como María gemía y como su vagina elevaba sonidos de chasquidos cada que le pene de Paco entraba en ella No se cuanto tiempo paso Juan y yo nos besábamos y nos acariciábamos pero en tiempos dejábamos de besarnos para ver el espectáculo de sexo en vivo, no supe que decir y solo se me salió decirle a Juan –que onda con estos- Paco giro un poco sin sacárselo a María nos miro y nos dijo -¿Qué… ustedes no lo van a hacer? – al momento que llevaba su mano a la bolsa de su pantalón para sacar un condón que traía en ella y lanzarlo hacia nosotros Juan lo tomo bajo su cierre del pantalón y saco su pene erecto, yo lo vi y no pude hacer mas que mirarlo, Juan abrió la envoltura y comenzó a ponerse el condón mientras yo levantaba mi falda para quitar mi ropa interior mojada del puente por tanta excitación, Juan se sentó en el sillón y yo me senté sobre de el, las rodillas apoyadas en el sillón frente a frente me levante un poco sobre mis rodillas para acomodarme al sentir la punta de su pene en mi vagina una oleada de calor y electricidad recorrió mi cuerpo despacio comencé a bajar y ambos cerramos los ojos ahí estaba entregándole mi virginidad a Juan, no por amor si por tanta calentura Recuerden que les dije que era mi mejor amigo y solo fue mi novio por no dejar que fuera novio de otra, pero eso que importaba su pene estaba totalmente dentro de mi vagina, comenzamos a movernos yo sentía estar en el cielo no recuerdo cuanto duro, lo que si recuerdo es que no me dolió no hubo sangrado como muchas dicen que pasa solo había placer y sensaciones nuevas, tampoco recuerdo si terminamos antes que María y Paco si terminamos después, lo que si recuerdo es que una vez que termino esa orgia María se paro y se fue al baño y yo atrás de ella, María estaba llorando y le pregunte el porque ella me dijo que Paco le había dicho que era una puta y que ella no lo había echo con el por puta sino porque lo amaba tal vez no era una puta, pero es cierto que por ser mayor que nosotros aunque no por muchos años no debió de haber echo todo eso enfrente de su hermano y de mi, al otro día Juan fue a verme y me dio una nota en la que me decía que el no hubiera querido que las cosas pasaran así yo la verdad nunca sentí culpa ni remordimiento lo hicimos algunas veces mas, después entro otra persona a mi vida y lo termine, yo recuerdo que para mi era mas placentero masturbarme que tener relaciones con Juan, con mi otra pareja descubrí lo rico que son los orgasmos me case cuando apenas cumplí los 17, después supe que Juan se volvió gay pero eso ya es otra historia.                                     

RELATO HETERO - YO , SU PUTA PERSONAL .....

                                                       YO, SU PUTA PERSONAS .....

 
Yo soy Lili.
 
Una chica de 22 que le encanta la verga. Trabajo de secretaria. Y mi jefe es un hombre decente... pero su hermano un hijo de la chingada. Pero me gusta. Es un tipo guapo. Pero perverso. Sé que mató a un chavo por hacerle trampa en la baraja: lo apuñaló 27 veces. Y pagó con cárcel por siete años. Según se regeneró. Pero sé que vende droga y prostituye mujeres... Una de esas yo. Y me gusta. Eso es lo peor... Me conoce bien. Llegó un día a la oficina... y yo reclinada en mi escritorio y un chico que me entregó una pizza me daba su trozo de carne por el culito. Así lo conocí. El pizzero se iba y yo jadeaba, acodada en mi escritorio...y mi culito goteaba esa lechosa sustancia. Le sonreí... pensé que era un cliente nuevo en busca de asesoría legal... Se me acercó y con su dedo levantaba mi cara del mentón.
"Súbete el pantalón y lávate la boca que me la vas a chupar, zorra". Asentí y lo hice... se la chupé luego y me tragué toditita su leche. Y se presentó como hermano del Lic. Ibáñez. Y no me acusó, claro está. y me volvió su puta personal... En nuestra primer cita me llevó a un restaurant de lujo... Bebimos champagne y me presentó a un matrimonio. Una pareja simpática. Me dijo que eran amigos de su hermano. Y que en ese mismo momento varios de sus cómplices  saqueaban la casa de esos pendejos. Luego me llevó a un baño. Supuse que me cogería. Pero no. Allí nos esperaba un tipo gordo que saludó al llegar y quien me había admirado mi cuerpecito.
El gordo dio un fajo de billetes. Y Gustavo me miró.
"Haz todo lo que él diga"... Y cerraba la puerta y el gordo ese tan feo y repulsivo me abrazaba y nariceaba en mis pechos y sus manotas bajábanme el calzoncito...
Salí toda cogida y mi peinado deshecho. De mi vagina escapaba el semen del gordo ese que salía sonriente...
Así inició mi vida de golfa. Pero no he visto un solo billete de mi trabajo arduo. Y no es que no disfrute de tantas vergas... me encanta la reata...
Pero Gustavo me trata como su propiedad. Ya tuve que cortar a todos mis amantes... Pues dice que nadie me va coger sin que le pague. A veces me lleva clientes a la oficina. Otras me vende en algún sucio y oscuro callejón, como sus otras putas. Y ellas me odian por ser la más bonita. pero les tiene prohibido causarme algún rasguño que pudiese rebajar mi precio a los clientes. La otra noche me llevó a una despedida de solteros. Cobró bien, supongo... primero les bailé a esos 14 tipos. Luego me cogía el festejado... Y ya me vestía cuando vi que negociaba con los otros... Así me comí quince vergas esa noche.
No le temo ni lo amo. Pero no lo dejo porque me fascina ser su propiedad. Y ya me visto. Me despertó el teléfono. Dijo que me arregle. Pasa por mí ya mero y me tiene un cliente.
 
Soy Lili y esta es mi historia...

RELATO HETERO - PURO Y DURO

                                         Puro y Duro

El silencio y la oscuridad se ciernen sobre la habitación 43.
Miles de preguntas se agolpan en su mente, entre calenturienta y sorprendida.
Sus ojos, cubiertos por un pañuelo de seda Hermés, son sometidos como el resto de su cuerpo, al dulce y misterioso juego del Bondage.
Sentado sobre sus rodillas, maniatado, en el centro de una enorme cama, víctima de una incipiente agorafobia y desnudo, a la espera de una señal que indique el comienzo de la partida.
Mientras espera que ello ocurra, su mente se traslada a una escasa hora atrás.
Se encuentra en su puesto de trabajo. El horario nocturno puede convertirse en algo aburrido, sin ápice de emoción. Hasta que el paso firme y decidido de una mujer llama su atención. Alta, esbelta, adornando sus pasos con un afilado tacón de aguja. Su cara risueña, con su claro pelo recogido en un perfecto moño.
Saluda con la cabeza, para darle las buenas noches, y se pierde rumbo al ascensor. Antes que se cierren las puertas, le lanza una mirada desafiante ,frívola. Él, le responde con otra no menos penetrante, pero bastante sorprendida.
En un instante la pierde de vista. Aunque su cuerpo, ha quedado clavado en su mente. Todo cuanto ha podido captar en ella, se ha convertido en su fantasía.
La imagina esperándole entre las sábanas de una habitación a media luz, mientras él, desnudo, se arrima a ella y se deja arrastrar por la pasión.
Pero el molesto timbre del telefonillo le rompe el sueño, que prometía ser la distracción de una monótona noche.
Su compañero ,le indica que en la habitación 43,hay una comanda de una botella de champán y necesita que la suban.
De inmediato, se dirige al frigorífico, saca la botella y la pone sobre la bandeja con dos copas, tal y como le han indicado.
Pilla el ascensor y sube a la segunda planta del hotel.
El pasillo se le hace más largo que nunca. Le perturba ver de nuevo el rostro de esa enigmática mujer, que ha despertado sus instintos más ocultos.
Encuentra la puerta abierta y entra sin llamar
La escena no puede ser más turbadora.
Está sentada en la butaca, con las piernas abiertas. La izquierda, levantada y apoyada en el reposabrazos.
No lleva bragas ,sólo ligueros con medias color nude, acabados en una sensual puntilla adherida a sus muslos. El sujetador rojo,rompe con la estética del resto del conjunto. Sus turgentes pechos, asoman por el balconet.
De sus maquillados labios rojos, salen palabras.
-¡Muchas gracias!. Se preguntará por qué le mandé subir dos copas, si yo estoy sola
-¡No me paré a pensar en ello!. Me limito a cumplir su petición
-Y eso espero. Que la complazcas hasta lo más profundo
A medida que se expresa, su mano urga descarada en su sexo, que continúa abierto y húmedo
Ël, no da crédito a lo que tiene ante sus ojos. Gotas de sudor resbalan por su frente, mientras su verga va creciendo de manera precipitada
De pronto, saca los dedos de su chorreante vagina y se pone en pie.
Con una amable sonrisa le indica que sirva el champán en la terraza.
Salen fuera. La fresca brisa de la noche calma sus sofocos, pero su verga, sigue creciendo sin control.
Se sienta en una silla ,pero sin cerrar las piernas, dejando su sexo al descubierto
-Deseo que me acompañes ,tomándote una copa en mi compañía. No acostumbro a beber en soledad
¡Verá yo...!
-Ya lo veo
Responde ella con la mirada fija en su abultada bragueta
Cuando él levanta la vista,observa a una mujer en la terraza de al lado.Lleva puesto un albornoz blanco,sin atar,através del cual,se observa su desnudez.
Les contempla mientras se está masturbando con un enorme dildo en rosa fosforito,que introduce con fuerza en su vagina,y lo saca con dulce lentitud.
-¿Y esa?
Pregunta él un poco asustado,ante tantas emociones juntas
-Mi vecina.Se pasa el dia mirándome y poseyéndose a mi costa.¡Ven y vamos a jugar un rato!
Y así,vuelve al instante en que se encuentra a oscuras sobre la enorme cama.
La cabeza de ella se acomoda entre sus piernas,mientras nota como la humedad de su boca,va invadiendo su polla,a medida que la engulle,hasta tal profundidad,que nota el roce de su capullo en la cálida garganta de la mujer.
Intenta a tientas y maniatado acariciarle el pelo,pero un brusco manotazo de ella se lo impide
-¡Esto va a ser duro!
Exclama él,mientras ella,hace caso omiso y continúa succionando como si lamiera con ansia un enorme caramelo.
De fondo,se oye como una puerta se abre y se cierra
-¡Hola amor!
Responde la mujer,que por unos segundos a sacado la polla de su cavidad bucal.
Él se pone muy tenso ante la aparición es escena de otra persona
-Tranquilo.Es mi vecina.Sé que esto te va a gustar
La mujer reanuda la felación,mientras nota como unas manos desconocidas,acarician su espalda de arriba hasta abajo,hasta llegar a la hendidura de su trasero,que acaricia con suavidad.
Segundos más tarde,nota como el dildo comienza a vibrar.
-¡¿Me vais a sodomizar?!
Pregunta con horror
-¡Cálmate!.Eso lo dejamos para otra ocasión
Percibe como el dildo se humde en la carne de la mujer que se la está comiendo,pues oye sus gemidos,y ha acoplado los movimientos de la felación con las idas y venidas del vibrador.
Unos gritos acelerados e indican que la mujer va a correrse.
De pronto,la boca de la mujer,es sustituída por la vagina.
Nota como se le sienta a horcajadas y su verga penetra hasta lo más profundo de su ser.
-¡Joder!
Se da cuenta que la mujer es sodomizada por el dildo y follada por delante con su verga
Ya no puede soportar más placer
Puede más la imaginación que el acto en sí.
La mujer que tiene a sus espaldas lo acuesta lentamente,mientras la otra,continúa follándolo sin detenerse.
Una vez percibe que está acostado del todo,la mujer se pone abierta entre su cabeza, introduciendo su sediento sexo en la boca de él
Succona deliveradamente,mientras ambas mujeres cabalgan sobre él, como dos yeguas desbocadas.
En menos de diez minutos,el silencio es quebrantado por unos gritos ensordecedores que provienen de sus cuerdas bocales.
Los tres se han corrido a la vez.
Se derrumban jadeantes sobre la cama.
Poco después,él se sienta en la cama y se deshace del pañuelo que ata sus manos y del que cubre sus ojos.
Ya no queda nadie en la habitación.Sólo las sábanas revueltas y un fuerte olor a sexo impregna el aire.Son la unica prueba de que algo sucedió.
Rapidamente,se pone el uniforme y sale de allí
Llega el ascensor y se abren las puertas.Su compañero de turno aparece con una bandeja que lleva dos copas y una botella de champán
-¿A dónde vas?
-A la habitación 43.Esa pobre mujer,dice que está muy sola y me pide si sería tan amable de tomar una copa con ella.Como hay poco trabajo le he dicho que si.¿Te importa sustituirme un rato?
-Por supuesto que no
Sonrie abiertamente mientras se sube la cremallera del pantalón.CONTINUARA

RELATO HETERO - LA NOVIA DE MI AMIGO

      LA NOVIA DE MI AMIGO

Hacía años que no nos veíamos, pero con mi amigo siempre tuvimos esa manera única de comunicarnos, desde que nos conocimos a los 10 años. Éramos los mejores amigos hasta salir del colegio. Yo era el típico asustadizo y sin cuerpo que debía ser protegido y él era el popular que me ayudaba a ser menos tímido porque le ayudaba con sus tareas. 
Pasaron los años y dejamos de vernos. Él se dedicó a trabajar y con el tiempo y las vueltas de la vida nos volvimos a encontrar, ambos separados y llenos de ganas de volver a salir y tener sexo con todas las mujeres que pudiéramos. Así conocimos a Marta, una antigua novia que tuvo hacía años y que tenían una diferencia de 10 años. Ella ahora tenía 25 y nosotros 35. Se mantenía hermosa, trigueña, delgada, no mucho pecho, pero un culo de infarto como pocos he visto. Nos hicimos amigos al poco tiempo y cuando se hicieron pareja. Se fueron a vivir juntos y durante un año las cosas iban bien para ellos, mientras yo me convertí en un don juan con muy buen cuerpo, ya que tenía todo el tiempo para cultivarme en el gym. ´Siempre me había sentido menos que él hasta ese momento en que me volví muy cotizado sobre todo entre las jóvenes de 20 a 28 años.
Un día mi nueva amiga Marta me invitó a cenar a un restorán que conocía porque mi amigo no podía juntarse con ella por trabajo y como la reservación estaba hecha no quería perderla. Así que nos juntamos  a eso de las 10 de la noche y nos fuimos a tomar unos tragos y comer unos ceviches. Mientras hablábamos empezamos como siempre a preguntarnos de nuestra vida sexual, nos encantaba compartir detalles y a ella saber de mis aventuras. Se había vuelto la comidilla de nuestro grupo que yo me las tiraba a todas (lo cual era 90% cierto) y que tenía una buena herramienta. Nunca me he considerado especialmente dotado, pero por lo que mis mismos amigos siempre me han dicho, esto sobre el promedio en lo que se refiere a tamaño... y en la técnica debo decir que se que soy bueno. 
Tomamos varias copas, nos pusimos muy risueños y entonces decidió mostrarme el lugar. Era un restorán ambientado en una casa antigua en un barrio histórico. Ahí fue cuando noté algo extraño... para recorrer la casa me tomó de la mano y me la apretaba cada cierto rato... pero no le presté mayor atención. Nos dimos unas vueltas, volvimos al lugar y un cantor nos dio una serenata con un bolero pensando que éramos pareja. Nos sonreímos y nos hicimos los enamorados, abrazándonos mientras escuchábamos la canción. Fue cuando por primera vez sentí su trasero en mi mano. Fue un roce muy leve, pero cuando lo hice me quedé ahí. A ella no pareció disgustarle y se apegó un poco más a mi. podía sentir su respiración más pesada que hacía un momento. Olía exquisito. Cuando terminó de cantar el tipo le dimos una moneda y nos fuimos del lugar, ya era cerca de la una de la mañana. Volvimos al edificio donde vivo para que ella esperara que mi amigo le avisara si se iba a su casa o no. Fue idea suya comprar una botella de vino y llevarla a mi departamento. Después que la compramos me sucedió algo extraño. No podía dejar de mirarle el culo. Cuando llegamos a una esquina ella intentó cruzar y vi que venía un auto, así que puse mi brazo para que no pasara. Sin querer le toqué un pecho. Nos miramos. Inmediatamente se acercó a mi y pude ver su cara de deseo. No lo pensé ni un instante y la besé. Fue un beso lleno de pasión, deseo y ganas, unas ganas que no me había dado cuenta que tenía por ella. Empezamos a tocarnos en plena calle y tuve mi primera erección. Ella lo notó y me tocó sobre el pantalón. Me miró con rostro de sorprendida y me dijo "vamos a tu casa ahora".
Fue cosa de atravesar la puerta para que se lanzara sobre mi y empezara a besarme desesperada, llena de deseo. La besé y mordí en los labios mientras la desnudaba rápidamente y dejaba sus tetas pequeñas al aire. Besé sus pezones y los lamí lentamente mientras ella cerraba los ojos y tomaba mi cabeza, tirando de mi pelo. La miré desde donde estaba y ella abrió los ojos. Me sonrió y me sacó la polera. Comenzó a acariciar mis pectorales. "Así te quería ver hace tanto" me dijo. Yo estaba realmente sorprendido. Esa hembra que nunca quise ver de ninguna otra manera que la mujer de mi amigo me confesaba en ese instante que me deseaba hace mucho tiempo. Eso me calentó demasiado. La tomé en brazos y la llevé a mi cama. Le saqué toda la ropa y comencé a besar su cuerpo entero, sus piernas, su torso y finalmente su sexo. olía exquisito, como una fruta limpia, lista para ser devorada. Lamí con frenesí cada rincón de su vulva, sus labios y su clítoris se derretían en mi lengua mientras se quejaba y comenzaba a respirar con dificultad. En un instante mojó toda mi boca. En ese momento me levanté. Sin avisarme se abalanzó sobre mi pantalón y me los abrió sacando mi pene. Lo quedó mirando un momento; me sonrió y me dijo "esto si que es un pene" y se lo metió en la boca. Eso era el cielo. Me lo chupaba como una obsesa, lo lamía, se lo metía, intentaba tragarlo, lo sacaba y lo lamía de nuevo desde la base hasta la punta. Me tenía loco. La tomé en brazos y la puse contra la muralla. La miré directo a los ojos y la penetré lentamente. Era tan caliente y húmedo ese sexo que entraba como en mantequilla. La empecé a coger con fuerza, dándole tanto gusto que me decía en el oído "porque mierda tienes que hacerlo tan rico... si eres mi amigo" y eso me puso a mil. la tiré sobre la cama y seguí dándole, moviendo las caderas de una manera que ella se volvía loca. Luego se puso encima y me cabalgó por un buen rato mientras jadeaba y yo la agarraba de sus tetas. Luego la puse en cuatro patas y vi su culo maravilloso, redondo, exquisito y húmedo. Se la metí de un solo empujón y le di polla durante mucho rato. Ella gemía sin preocuparse de que alguien escuchara. La cogí una y otra vez, en la cama, en el sofá, sobre la mesa del comedor, en toda la casa. Ella llegó al orgasmo 3 veces y entonces sentí que me venía. Le dije, ella se lo sacó y lo metió en su boca, pajeándome de tal forma que me fue imposible evitar el orgasmo. Le terminé en la boca, mientras ella lo agitaba y lo sacaba para que le terminara también en su cara y sus tetas. Volvió a lamerlo hasta dejarlo limpio. Luego se esparció el semen por el cuerpo. 
La mujer de mi amigo era desde entonces mi puta.

jueves, 5 de septiembre de 2013

RELATOS HETERO

                                                         MIENTRAS DORMÍAS
 
Eran alrededor de las tres de la mañana cuando me desperté de un sueño incomodo. No recordaba detalles precisos pero algo tenia que ver con mucha gente y estar incómodamente aplastado por el gentío. Lo primero que hice fue buscar tu cuerpo debajo de mis cobijas al lado mío.
Estabas ahí, dormida y tranquila como lo esperaba. Bueno, casi como lo esperaba.
No estabas totalmente debajo de las cobijas, tu cuerpo descansaba casi de lado en una posición mas bien torcida.  La pierna derecha estirada debajo de la izquierda, esta flexionada y Su planta casi tocando la otra rodilla, tu cadera girada. Tu torso descansando sobre tu costado derecho. La mano izquierda sobre tu cintura. Y todo esto, dándome la espalda. No tenías puesto nada mas que un camisón de dormir de seda y una tanguita de algodón que fue lo único que alcanzaste a encontrar en la obscuridad después de que horas antes hiciéramos el amor de manera pausada y romántica.
La cobijas cubrían apenas la mitad de tu cadera y me permitían mirar casi la totalidad de tus nalgas que, en esa posición se antojaban, si es que cabe, mas redondas y firmes de lo que en realidad  ya son.
Yo estaba acostado sobre mi espalda y quise girarme para dormir, mirando hacia a ti y acariciarte tu hermoso trasero antes de dormir pero me di cuenta que mis boxers holgados me incomodaban y alertaban enredándose en mi cintura. Vaya, tal vez esa era la razón de mi sueño.
Me saque la prenda y ahora si me gire hacia ti acercándome a tu espalda. Toqué y acaricie esas hermosas nalgas a las que les dividía ese pedacito de tela negra que se perdía entre ellas. Me gusto mucho como siempre la sensación de esa piel bajo mi mano. No pude resistir y fui por más.
Rodeé tu cintura con mi mano y acerque mi cadera a ti. Rozaba mi pierna con tu muslo disfrutando de la sensación de mi pene restregándose sobre el hilo de tu ropa y el medio de tus glúteos, mientras mi abdomen y pecho eran acariciados por la suave tela de tu bata. Era esto ultimo placentero, mas no se comparaba con la textura y suavidad de tu piel.
Fui levantando tu bata desde tu costado izquierdo hasta donde me lo permitía tu cuerpo aplastando esa prenda contra el colchón y acaricie tu espalda y costado. No alcance a descubrir tus senos y lo estirado de la ropa no me dejo meterme bajo ella para tomar tan ricos globos en mi mano.
Mi pene estaba adquiriendo una dureza que no tenia planeada para la ocasión y estaba excitándome mucho mas de lo normal. Demasiado diría yo.
Mi excitación era tal que necesitaba urgentemente meter mi pene en tu cuerpo ya y de cualquier manera. El hecho de que estuvieses dormida, sin responder y totalmente a mi merced me ponía  muy caliente.
Mi pene desprendía ya líquido pre seminal que embarre por el medio de tu cola. Si te quitaba la ropa interior sabia que ibas a despertar así que se me ocurrió una idea. Sabia que en el cajón de mi cómoda había un par de tijeras pequeñas y las busque a tientas en la obscuridad. Prendí la lámpara de luz atenuante para ver, poniendo la luminosidad al mínimo. Volví con las tijeras a la cama y lentamente jale el triangulito de tu tanga y lo corte. ya te compraría mas y me perdonarías con lo que estaba a punto de pasar...
Jale el hilo que pasaba por enfrente de tu pubis hacia abajo y por entre tus piernas para dejarlo fuera de mi camino. Moviste un poco las piernas y eso dejo mas a la vista tu anillo apretadito y tus labios vaginales.
Me estire en la cama dejando mi cara en tus nalgas. Separé un poquito tus nalgas con mis manos y comencé a pasar mi lengua sobre tu vagina, lentamente, suave y sin prisas. Comencé a sentir como tu respiración pausada se aceleraba a cada lametón. Metía mi lengua entre los pliegues de tus labios y hurgaba entre ellos como buscando adentrarse más. Tus caderas se agitaban mas y entre sueños gemías quedito mas no despertabas. Tu humedad se hacia mas notoria y note algo más, que no eran tus fluidos. ¡Estabas escurriendo de tu vagina mi semen de unas horas antes!
Lamí el líquido blanco y lo esparcí por tus nalgas con mi lengua por su piel. Ver mi propio semen en tu vagina y lamerlo de ella aumento al tope mi excitación y decidí que era hora de entrar en ti.
Me arrodillé tras de tu culo. Puse mi rodilla entre tus muslos y jalé con mi mano, despacio, tu muslo. Con la otra mano tome mi verga y acaricié con su cabeza tu clítoris y tus labios y sentí que querías girarte, no te lo permití y tu mano fue a tomar tu seno izquierdo. lo apretabas despacio y firme mientras tratabas de moverte.  Acomodé la punta a la entrada y la metí de un solo golpe hasta que mis huevos chocaron con tu culito. Apretaste tu pecho, te agarraste a las sabanas con la otra mano como queriendo arrastrarte lejos de mi, abriste los ojos y exclamaste un quejido mezcla de placer y dolor; todo a un mismo tiempo.
Tardaste un momento en darte cuenta de lo que pasaba. Solo pudiste decir: "Si papi, que rico que me cojas mientras duermo"  y sin darte cuenta seguiste apretando tu pecho mientras yo empezaba a bombear tu vagina con mi verga. Alzaba tu pierna y me aferraba a tu cadera con cada embestida rápida, fuerte y profunda. Apretabas ya con ambas manos tus senos que salían por debajo de el camisón enredado en tu torso. Sin sacarla de ti te puse totalmente boca abajo y separe tus piernas. me incline sobre tu espalda y aprisione tus senos con mis manos, las tuyas sobre las mías aumentando la presión sobre tus ricas tetas. Metía y sacaba mi falo de tu gruta golpeando tus nalgas y escuchando los gemidos que ambos dábamos.
Tus gemidos de placer  me decían que estabas a punto. Entre mis gemidos logre decirte: "amor, ahhh..! Sabes... Hmmm! Estuve mamando siiii..! Mi leche de tu panochita.. ohhhh!"
"¡¡¡¡Ahhh!!!! ¡¡Si papi, que rico!!"
Te viniste arqueando tu espalda. Sentía como tu vagina apretaba mi pene como queriendo exprimirle. En respuesta, este le dio su néctar en medio de espasmos que sentiste en cada momento, expandiendo mas tu cueva y regándole con mi simiente en cada palpitación. Me acosté sobre  tu espalda sin sacar mi aun rígido miembro de ti y besaba tu cuello y tus hombros, separando y acariciando tu pelo con mi nariz y labios, diciéndote al oído que si estabas cansada o que si te apetecía que hiciera lo mismo con tu culito.
Te giraste un poco regalándome esa mirada tan sexy y traviesa que tienes después de venirte. Por toda respuesta alzaste una ceja y me diste esa sonrisa que aun no se si significa "Dame un minutito" o "¿Por qué no esta ya ahí dentro?"